10 datos curiosos de las 500 millas de Indianápolis

Las 500 millas de Indianápolis (Indy 500) es sin duda una de las carreras más míticas que existen en el automovilismo. Desde 1911 ha regalado momentos imborrables que han quedado grabados en la historia de las competencias de velocidad.

Con la llegada del piloto de Fórmula 1 español Fernando Alonso a la carrera de este año, el interés hacia la Indy 500 está en su máximo punto en mucho tiempo. Personas de todo el mundo no tan relacionadas con el automovilismo, han marcado en sus calendarios el 29 de mayo para sintonizar lo que muchos auguran que es la carrera más importante del año.

A pesar de que es una competencia muy cocida entre los fanáticos del automovilismo, hay algunos datos curiosos no tan conocidos que vuelven todavía más legendaria a la carrera.

¿Quieres saber cuáles son?

1. La carrera se creó para probar los primeros automóviles


Los orígenes de las 500 millas de Indianápolis están acompañados con el desarrollo mismo del automóvil.

En aquellos años, a inicios del siglo XX, la mayor parte de la gente todavía creía que los autos eran una “extraña alternativa” hacia los carruajes tirados por caballos. Aunque el uso en masa de los autos inició hasta mediado de los años 20’s, a partir de 1902 hubo un grupo de fabricantes que empezaron a probar sus invenciones a las afueras de la ciudad; de ahí nace el Indianapolis Motor Parkway que más adelante se convirtió en el actual autódromo Indianapolis Motor Speedway.

Para 1909 este lugar se convirtió en uno de los sitios de pruebas más populares en el mundo para los fabricantes de autos. Por esa razón, en una suerte de “carreras de caballos”, en 1911 nacen lo que son las primeras 500 millas de Indianápolis.

Para incentivar la competencia entre los fabricantes, había un premio de $15,000 USD al ganador (unos $380,000 de la actualidad) y además se llevaba el título del “mejor automóvil del mundo”.

2. Originalmente el ganador tomaba suero de leche, y no leche entera

Entre las particularidades de la Indy 500 es que el ganador bebe leche en vez del habitual Champagne o vino espumoso. Pero realmente esta no es la tradición original como muchos piensan.

Todo inició cuando el piloto Louis Meyer, ganador de la competencia en tres ocasiones, pidió al bajar del auto suero de leche (no leche entera) cuando ganó en 1936. El suero de leche es un ingrediente fundamental para hacer quesos o cocinar pollo frito y no propiamente una bebida, así que esa excentricidad de Meyer se volvió legendaria. Incluso algunos pilotos que ganaron la carrera en los años siguientes le copiaron porque era gracioso.

Sin embargo, la tradición en sí de tomar leche se dio en la carrera de 1955 cuando la empresa American Dairy Association patrocinó la carrera a cambio de que el ganador bebiera un envase de leche. Esto era con el fin de recrear la mítica imagen que Louis Meyer volvió tan popular en sus días, pero ahora con leche de esta marca.

Lo demás es historia.

3. Los coches llegan a casi 400km/h

En el calendario de la IndyCar, Indianápolis es uno de los circuitos donde se alcanzan las velocidades más altas en toda la temporada.

La velocidad máxima que se llegará este año ronda por las 233 mph (375 km/h). Para poner en contexto, la velocidad máxima que llega un Fórmula 1 en esta temporada es de 364 km/h (en Monza, Itala).

Paradójicamente los autos de IndyCar actuales sí pueden superar la barrera de los 400km/h, sin embargo por cuestiones de seguridad, las velocidades máximas están reducidas (en la actualidad) a 378 km/h en las pruebas de clasificación y 370 km/h en carrera.

4. En la carrera de 1981, tardaron 138 días en decidir en el ganador

No hay duda que la emoción y el sufrimiento de las carreras de autos no solo se limitan en la pista.

La carrera de 1981 de las 500 millas de Indianápolis es una de las más controvertidas de toda la historia de la competencia e inclusive hasta el día de hoy causa discusiones. Aquel día se llevó la victoria de Bobby Unser y a poco más de 5 segundos de distancia llegó Mario Andretti. Hasta ahí todo en orden, sin embargo al día siguiente se descubrió que Unser rebasó a un coche en una bandera amarilla, algo que por reglamento era merecedor de una vuelta de penalización.

Al descubrir esa situación, Mario Andretti y su equipo iniciaron una disputa en el United States Auto Club (USAC) y se les concedió la victoria un par de semanas después. Mientras tanto Bobby Unser no se quedó con los brazos cruzados y apeló el resultado.

Después de más de 100 días que finalizó la carrera, el USAC concluyó que Unser fue el ganador de la carrera, aunque tuvo que pagar una multa de varios miles de dólares.

5. Su peculiar trofeo

(Photo by Chris Graythen/Getty Images)

Fuera de algunas excepciones como la copa del mundo de fútbol o el de la Serie Mundial, rara vez los trofeos de las competiciones son los verdaderos protagonistas. Pero sin duda el trofeo de las 500 millas es uno de los más originales que hay.

El trofeo Borg-Warner mide 165 cm, está hecho con 70 kg de plata esterlina y tiene como adorno en la parte superior a un hombre desnudo agitando una bandera a cuadros. Por cierto, el trofeo está valuado en $1.5 millones de dólares (solo en materiales), así que es también es uno de los trofeos más caros que existen.

Al ganador de las 500 millas se les da una réplica de menor tamaño (60 cm) y se entrega en el mes de enero siguiente al término de la carrera. Mientras tanto, el original Borg-Warner está guardado en el Circuito de Indianápolis.

6. Es la competición con mayor cantidad de público en el mundo

El Indianapolis Motor Speedway cuenta con el título de ser el recinto deportivo con mayor aforo en el mundo. Únicamente tiene más de 250 mil asientos permanentes en sus gradas y puede recibir hasta medio millón de personas.

En la Indy 500 del 2004, hubo 257,325 asientos comprados, por lo que se rompió el record del evento con mayor número de entradas vendidas en el mundo. En la carrera de este año se esperan cerca de 250 mil asistentes.

7. Se usó por primera vez el espejo retrovisor

En la primera carrera de la Indy 500, el ganador de la carrera Ray Harroun, utilizó un espejo anclado en el tablero para ver lo que sucedía por detrás.

Este artilugio se considera como el primer espejo retrovisor en automóviles.

8. En 1971 el pace car chocó


El pace car o castellanizado como “coche de seguridad” es uno de los elementos más característicos de las 500 millas de Indianápolis. A partir de los años 80’s, el pace car del inicio de la carrera es conducido por alguna celebridad o figura importante del automovilismo estadounidense, entre las que destacan Morgan Freeman, Jay Leno, Jeff Gordon y hasta el mismísimo Donald J Trump, actual presidente de los Estados Unidos.

Pero el Pace Car del inicio de la competencia también está marcado por un curioso acontecimiento. En la carrera de 1971, el coche de seguridad conducido por Eldon Palmer se quedó sin frenos y terminó estrellándose en la zona de prensa anterior a la primera curva a una velocidad de 150km/h. A pesar de lo aparatoso del accidente, no hubo víctimas mortales.

Luego del accidente el auto fue restaurado y vendido. Hoy en día se encuentra exhibido en el American Muscle Car Museum.

9. La pista original estaba hecha con ladrillos (y todavía existe)

Uno de los apodos que tiene el Circuito de Indianápolis es “Brickyard”, traducido literalmente como “campo de ladrillos”. Este sobrenombre se lo ganó porque realmente la pista en sus inicios estaba hecha con ladrillos.

Aunque se remplazaron los ladrillos por el asfalto en los años 20’s, en la actualidad todavía se puede observar un fragmento de la pista original al lado de la línea de salida. Por cierto, desde mediados de los 90s es una tradición entre los pilotos ganadores (de cualquier competencia y no solo la Indy 500) besar la pista de ladrillos original.

10. Indianápolis fue de las primeras ciudades diseñadas para los autos

Muy relacionada con la historia de la carrera, la ciudad de Indianápolis fue de las primeras urbes que fueron diseñadas totalmente para el uso del automóvil dejando de lado los carruajes tirados por caballos.

A diferencia de Nueva York y Boston que tienen muchas calles estrechas de un solo sentido, en Indianápolis son habituales las avenidas de 6 y 8 carriles de doble sentido. Algo que agiliza considerablemente el tránsito vehicular.

El pueblo de Speedway (donde se localiza el circuito), sirvió de inspiración para muchos urbanistas de los años 50’s; tanto así que este tipo de casas se les conoce como estilo “Indianapolis”.

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