Así eran realmente los piratas

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Los piratas son de esos personajes que, aunque son comunes en los cuentos y las historias de fantasía, en realidad si existen en el mundo real.

Técnicamente desde el desarrollo mismo del comercio marítimo existen los bandidos marítimos. Sin embargo ¿La imagen del hombre rudo con pata de palo y un parche en el ojo es real?

Y como podrás deducirlo, los piratas reales eran ligeramente (o “bastante”) diferentes a las imágenes de las películas y los cuentos.

Así que en este artículo te traeremos la verdadera historia sobre los piratas y algunos datos curiosos que te podrían interesar.

Enterrar los tesoros no era propiamente de los piratas

Entre los mitos más habituales que giran en torno a la figura de los piratas es que aterraban sus tesoros.

Aunque sí hay algunos casos registrados de piratas que enterraron su botín, lo cierto es que no era una práctica tan habitual para ellos ya que roban básicamente materias primas y no oro.

Los que sí llegaban a enterrar cofres con monedas eran los marinos mercantes para evitar pagar impuestos extras, peor lo más seguro que la idea de los cofres escondidos venga de la novela “La isla del tesoro”.

Tenían códigos de comportamientos estrictos

Los cuentos y las novelas nos describen a los piratas como personas rebeldes sin ataduras, sin embargo, al menos en “La Época de Oro” de los piratas, estos hombres eran personas bastante disciplinadas y con códigos de comportamientos bastante estrictos.

Por ejemplo, si robabas, le mentías a un superior o te peleabas con algún otro tripulante mientras navegaban, lo más probable es que te expulsaran de la embarcación.

Básicamente sin estas reglas básicas hubiera sido difícil tener el éxito que tuvieron.

No solo estaban en el Caribe

Sin duda los piratas más famosos de toda la historia son los que estaban en el Caribe.

Durante siglos el mar Caribe era un lugar propicio para asaltar barcos con mercancías que se dirigían al viejo mundo o a las colonias americanas. Esto en parte se debían a que eran zonas sin ley.

Pero, realmente siempre ha habido piratas en todos los océanos del mundo. Incluso algunas de las mayores hazañas se lograron en el océano Índico y en África.

Tampoco caminaban sobre una tabla

Caminar sobre la tabla es otro pasaje cliché en los cuentos de piratas, pero lo cierto es que solo es un mito.

Como se mencionó en uno de los puntos anteriores, es verdad que los piratas tenían castigos bastante severos, pero no era habitual de ellos tirarlos al mar haciéndolos caminar por un tablón.

Lo que sí hacían los piratas era meter a las personas castigadas en una bóveda debajo del barco, o en el peor de los casos los dejaban amarrados en la quilla.

El mito de los loros

Eso de que los piratas tenían loros no es más que un error lingüístico.

Durante el siglo XVII y XVIII no existía un estándar claro de escritura en el inglés, así que la palabra “pyrate” (‘pirata’ en inglés de la época) y “pyrat” (‘parrot’ que significa loro) prácticamente se escribían igual.

Y de ahí viene el origen de los piratas con loros.

Para los griegos era un trabajo como cualquier otro

Puede que suene raro, pero realmente para los griegos y otros pueblos asentados en las costas del mar Mediterraneo, la piratería era un trabajo importante. ¿Por qué?

Hoy en día con los tratados internacionales y los radares, las limitaciones territoriales son fáciles de deducir, pero hace 3 mil años era bastante complicado trazar los límites. Una forma de evitar que los barcos extranjeros entraran en aguas territoriales era con los piratas. Y sí, eran bastante efectivos.

Básicamente los piratas tenían la libertad total de asaltar los barcos que entraban a sus aguas, a excepción claro, de los barcos griegos.

Había mujeres piratas

Aunque los casos de piratas mujeres son raros, si hay algunos ejemplos significativos.

Probablemente el caso más famoso de todos fue el de Anne Bonny y Mary Read , quienes navegaron con “Calico Jack” Rackham en 1719. Bonny y Read se vistieron como hombres y supuestamente pelearon igual de bien (o mejor que) sus contrapartes masculinas.

De acuerdo a la leyenda, cuando Rackham y su tripulación fueron capturados, Bonny y Read anunciaron que ambos estaban embarazadas y así evitaron ser ahorcados junto con los demás.

El parche

Los parches tan característicos de los piratas, no solo era un accesorio cosmético, sino que de verdad tenía su utilidad.

El tener un ojo tapado ayudaba a acostumbrarse más rápidamente a la oscuridad.  Hay que recordar que al no haber electricidad, las bodegas debajo de la cubierta de los barcos estaban en completa oscuridad.

Por cierto, el uso de los parches no son un invento de los piratas, sino que los marinos ya lo usaban desde antes.

El gancho y la pata de palo

Es casi imposible imaginarte un pirata con un gancho en vez de mano o un palo de madera como pierna.

Por la naturaleza del trabajo y los constantes enfrentamientos contra otras embarcaciones, muchos pensarán que probablemente estas “prótesis” improvisadas eran consecuencia de una batalla. Pero la verdadera razón del porqué había tantos piratas que les faltaba alguna extremidad eran las infecciones.

En aquellos años, al no existir antisépticos y métodos de curación efectivos, cualquier herida por pequeña que parezca terminaba como gangrena. Así que las amputaciones estaban a la orden del día.

La piratería moderna

En la actualidad la piratería sigue muy vigente, pero en vez de grandes barcos de vela con cañones, ahora son lanchas rápidas y piratas armados con fusiles AK-47.

Entre los ejemplos más representativos de los últimos años son los piratas somalíes. A causa de las pocas oportunidades de trabajo, estos hombres se vieron forzados a entrar al mundo de la piratería y del secuestro de barcos.

Actualmente se estima que este tipo de actividades deja perdidas a las compañías por más de 20 mil millones de dólares al año.

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