10 Secretos para mantenerte motivado y terminar todo lo que te propongas

¿Tienes pensado hacer un cambio en tu vida? ¿Tienes objetivos claros pero sientes que te falta energía? ¿Buscas ese ‘empujoncito’ para lograr lo que te propongas? Si es así, este artículo es para ti.

Si has tenido la oportunidad de leer un libro de autoayuda o asistir a una charla sobre el ‘éxito’, sabrás muy bien que la motivación es una de las claves principales para lograr tus metas.

Para poner en contexto, la motivación es esa ‘fuerza’ que hace que hagamos las cosas aunque no nos apetezca hacerlas en ese momento. En otras palabras, la motivación hace que nos levantemos a las 5am para correr 5km todas las mañanas, o también es la voz interior que nos dice ‘No comas esto…’ cuando estamos a dieta.

A pesar de que la motivación es únicamente una idea en nuestra mente, en ocasiones es difícil mantenerla, en especial en los momentos difíciles (que es cuando más se necesita).

¿Cómo mantenernos motivados y terminar lo que nos propongamos? En este artículo te daremos 10 claves para mantener tu motivación intacta en todo momento.

1Ten una buena razón

¿Cuál es tu verdadera razón para mantenerte motivado?

Todas tus acciones –sin importar lo pequeñas o banales que sean– tienen una razón de ser. Por ejemplo, analiza tu rutina diaria y verás que todas tus tareas cotidianas las haces por ‘algo’.

Ese ‘algo’ es lo que se le denomina comunmente como motivación intrínseca. Es decir, sin importan que tanto odies esa tarea, si la razón es lo suficientemente buena la harás.

La próxima vez que sientas que te quedes sin motivación, no olvides tus razones. Parece una obviedad, pero de verdad funciona tenerlas en cuenta.

2Haz una lista de objetivos y crea un plan

Uno de los mayores asesinos de la motivación que existen es sin duda el no tener objetivos claros.

Para entender de mejor forma esta idea, imagina un barco perdido en el medio del mar dando vueltas sin tener una dirección clara. ¿Crees que algún día llegue a tierra? La respuesta es simple: No.

Como se mencionó en el punto anterior, sin tener una razón para hacer las cosas es prácticamente imposible mantenerse motivado, así que es fundamental tener objetivos/metas.

Crea una lista de tus metas, algo similar a los famosos ‘propósitos de año nuevo’ que hemos hecho alguna vez en la vida. Por cierto, entre más detallados y específicos sean tus objetivos, más fuerte será la motivación. No lo olvides.

3Intenta crear metas a corto plazo

Otro de los causantes más habituales de la perdida de la motivación es tener objetivos ‘poco creíbles’ para nosotros.

Es cierto que ‘lo difícil’ que puede ser una meta es puramente subjetivo, es decir, lo que es fácil para ti puede ser difícil para otras personas. Sin embargo, muchas de las metas que por lo general nos marcamos son muy a largo plazo. Por ejemplo, perder 20kg de peso o terminar una carrera universitaria de 5 años.

En el mundo tan acelerado en el que vivimos hoy en día, todo mundo desea logros rápidos y fáciles, por esa razón la mayoría terminan abandonando el gimnasio a las dos semanas luego de inscribirse.

Para evitar este problema, una de las alternativas más efectivas es fragmentar tus metas y convertirlos en objetivos a corto plazo.

Es decir: si buscas perder 20kg, primero proponte perder 1kg a la semana. O si quieres un diploma universitario, márcate primero el objetivo de pasar el semestre.

Con un poco de práctica verás que el fragmentar las metas te mantendrá motivado casi siempre.  Pruébalo.

4Consigue un ejemplo a seguir

¿Qué es lo que comparten personas como Napoleón Bonaparte, Charles Chaplin, Walt Disney y Michael Phelps? Simple, además de ser personas muy exitosas en sus campos, todos ellos tenían un ejemplo a seguir.

El modelo a seguir de Napoleón Bonaparte fue Alejandro Magno, el de Charles Chaplin fue su maestro de teatro del instituto, el de Disney fue Edison y el de Phelps fue Mark Spitz.

Una de las claves por las cuales es importante tener modelos es que inconscientemente nos damos cuenta que las personas que tanto admiramos son/eran iguales que nosotros. Por lo que te terminarás preguntando: si ellos lo lograron ¿por qué yo no?

5Aprende a lidiar con la procrastinación

La procrastinación, es decir, la acción de postergar todo y nunca terminarlo, es uno de los asesinos de sueños que más le debes de temer.

Además de afectar en la motivación, también interfiere en aspectos como la disciplina y en el enfoque de vida. Por lo que es algo que hay que ponerle bastante atención.

Hay decenas de técnicas para evitar la procrastinación, como por ejemplo la famosa ‘regla de los 15 minutos’ o la ‘Técnica Pomodoro’. Sin embargo, la mejor solución es mejorar la autodisciplina.

6La disciplina puede ser divertida

Hacer tus actividades cuando debes hacerlas es algo que desde pequeños hemos estado peleados. O bueno ¿A quién le gustaba hacer la tarea o lavarse los dientes antes de irse a dormir? Probablemente a nadie.

Por fortuna, esas tareas que tanto reusamos en hacer en realidad pueden ser disfrutables. Eso sí, necesitarás primero engañar al cerebro.

Siempre que tengas que hacer algo que consideres ‘aburrido’ o tedioso, pregúntate ¿Hay alguna forma de hacer disfrutable esta tarea? ¿Cómo me puedo divertir?

Por ejemplo, si te propusiste hacer ejercicio, escoge un deporte en vez de quedarte solamente con el gimnasio. O si quieres aprender un nuevo idioma, escucha música o ve películas en ese idioma.

Recuerda, la motivación perfecta es 99% actitud.

7Visualiza tus metas

Ya que tienes claros tus objetivos y un camino bien definido, es hora de mantenerlos presentes y no olvidarlos. Para ello está la visualización.

¿Cómo será tu vida cuando logres lo que te propusiste? ¿Qué tal será tu trabajo? ¿A qué lugares viajarías? ¿Cómo serían tus relaciones con los demás? Preguntas de este estilo son un buen punto de partida para hacer volar tu imaginación y recargar las pilas de tu motivación de manera inmediata.

Visualiza tus objetivos (de la manera más detalla posible) al menos un par de minutos a la semana.

8Sé paciente

Como se dice: la paciencia es la gran virtud que la gente exitosa tiene.

Puede que en un momento las cosas no salgan como las tenías planeado, sin embargo si crees en ti mismo y en lo que estás haciendo no hay impedimento para seguir confiando en que lo vas a lograr.

Al igual que los grandes proyectos/metas, Roma no se construyó en un solo día.

9Registra tu progreso

Cuando las metas son complejas o muy a largo plazo, es complicado ver si vamos por el camino correcto. Como se mencionó en puntos anteriores: la incertidumbre puede borrar cualquier motivación.

Para comprobar que estamos haciendo lo correcto y que cada vez estamos más cerca de la meta, una buena idea es anotar los pequeños avances que has hecho.

Ese seguimiento a tus progresos es una fuente importante de motivación en momentos en los que creas que estas estancado.

Por cierto, cada logro intenta recompensártelo.

10No tengas miedo, las cosas irán bien

Como dice el dicho: ‘la madre de todas las motivaciones es el miedo’.

El ser humano en promedio tiene más de 50,000 mil pensamientos distintos al día, de los cuales muchos de ellos van a determinar cómo nos irá en el resto de la jornada.

Desafortunadamente son los pensamientos negativos como el miedo y la incertidumbre los que más suelen afectarnos. Si bien, para nuestros antepasados el miedo era un mecanismo primordial para la subsistencia, actualmente muchas ideas que nos aterran están muy alejadas de un peligro real.

El miedo al fracaso, al éxito o al rechazo son muy comunes en la sociedad actual, y si no se controlan pueden dejarnos ‘petrificados’. Entonces ¿Cómo superarlo? Fácil, debes mantenerte positivo en todo momento.

Por cierto, no evites tus miedos, todo lo contrario, velos pasar por tu mente y déjalos irse como si fueran un globo de helio saliendo por la ventana.

 

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