Categorías
Curiosidades

Cuándo realmente nació Jesús

¿De verdad nació el 25 de diciembre como lo marca la costumbre?

El 25 de diciembre se celebra la Navidad en la mayor parte del mundo, es decir, el nacimiento de Jesucristo (al menos desde el punto de vista religioso). Aunque la tradición nos ha marcado esta fecha como el día exacto de su cumpleaños ¿realmente nació este día?

En este artículo te daremos una explicación sobre la fecha de nacimiento de Jesús y por qué celebramos su cumpleaños el 25 de diciembre.

No es tan simple demostrar la fecha

El tema de dar la fecha exacta de nacimiento de Jesús es bastante complejo ya que quedan muy pocos registros históricos fiables de esa época. Es más, ni si quiera se sabe exactamente si existió Jesús, sin embargo, la tradición de celebrar su cumpleaños el 25 de diciembre se remonta a los inicios mismos de la iglesia.

De acuerdo a diferentes investigaciones, las primeras menciones sobre el 25 de diciembre como su fecha de nacimiento se remontan al siglo IV de nuestra era. En aquellos tiempos el cristianismo empezaba a tomar forma, más o menos a lo que conocemos hoy en día, pero todavía no era habitual celebrar los cumpleaños. Por cierto, como dato curiosos, esa es una de las razones por las que la pascua es la celebración más importante del cristianismo y no la navidad.

El historiador de la biblia, Andrew McGowan, explica que la razón verdadera de que se celebra navidad el 25 de diciembre es por un cálculo básico que aparece en la biblia.

“La crucifixión de Cristo fue el 14 de Nisan (el 25 de marzo del nuevo calendario romano). Dado que Cristo fue crucificado y concebido el mismo día, le sumamos nueve meses y tenemos como resultado… Exacto, el 25 de diciembre.”

Como dato curioso: es muy probable que hasta el siglo XVI se celebrara la navidad en la primera semana de enero. Esto por un error de cálculo que se tenía en el calendario en uso de aquel tiempo (el Juliano).

Te puede interesar ¿Newton nació el día de navidad? 

Las fiestas paganas

Otra hipótesis muy popular sobre la elección del 25 de diciembre, se debe a las fiestas paganas.

Hay que recordar que en buena parte del imperio romano se celebraba a inicios del invierno (la última semana de diciembre) las fiestas del dios Saturno, el considerado dios de la agricultura.

Esta fiesta fue por mucho tiempo muy popular en el imperio gracias a los desenfrenos y a la gran abundancia propias del fin de la cosecha, entonces esto pudo ser para la creciente iglesia cristiana un reto por lo que deberían competir; de ahí la creencia de que la navidad no es más que una adaptación de las fiestas paganas.

Por cierto, para aumentar todavía más las coincidencias, en la fiesta del Dios Saturno se acostumbraba dar regalos y compartir con la familia. Curioso ¿no?

Otra coincidencia histórica del 25 de diciembre es que también se celebra el cumpleaños del dios Mitra; una de las deidades más conocidas durante la antigüedad. De acuerdo a la tradición, los romanos heredaron a este dios luego de la invasión a Persia, sin embargo rápidamente se volvió un símbolo importante entre las religiones paganas.

Entonces ¿cuándo realmente nació Jesus?

Se han hecho un sinnúmero de investigaciones para descubrir la fecha y el año aproximado del nacimiento de Jesús. Aunque la mayoría de las conclusiones no han generado respuestas claras, con la ayuda de la ciencia se puede deducir algunas de las evidencias que se mencionan en la biblia.

Por ejemplo:

En 2008, el astrónomo Dave Reneke argumentó que Jesús nació en el verano. Llegó a esta conclusión teniendo como hipótesis que la estrella de Belén, pudo haber sido Venus y Júpiter uniéndose para formar una luz brillante en el cielo. Utilizando modelos de computadora, Reneke determinó que este raro evento ocurrió el 17 de junio, en el año 2 de nuestra era; una casualidad del año bastante convincente.

Asimismo, otra conjetura que tiene que ver con el movimiento de los astros es la unión de Saturno y Júpiter que ocurrió durante el mes de octubre del año 7 dC. Este fenómeno pudo haber creado una ilusión de barrido en el cielo, algo que probablemente dejó perplejo a más de uno.

Los teólogos también han sugerido que Jesús nació en la primavera, esto basándose en la narración bíblica de que los pastores vigilaban sus rebaños en los campos la noche del nacimiento de Jesús, algo que habrían hecho en la primavera y no en el invierno. De igual forma, en el pasaje de Lucas 2: 1-4, se menciona que María y José se dirigían a Belén para registrar el nacimiento de Jesús en el censo romano; el detalle es que el censo no se hacía en invierno, sino en los meses de primavera-verano.

***

Para concluir.

Si bien, es probable que el misterio de la fecha exacta del nacimiento de Jesús nunca se solucione, aunque se llegara a descubrir sería difícil imaginar celebrar navidad un día que no sea el 25 de diciembre.

Posdata, si estás leyendo esto el día de navidad ¡El equipo de Algunwey.com te desea felices fiestas!

Categorías
Psicología

¿Cómo mantenerte motivado y terminar todo lo que te propongas?

¿Tienes pensado hacer un cambio en tu vida? ¿Tienes objetivos claros? ¿Buscas ese ‘empujoncito’ para lograr lo que te propongas? Si es así, este artículo es para ti.

Si has tenido la oportunidad de leer un libro de autoayuda o asistir a una charla sobre el ‘éxito’, sabrás muy bien que la motivación es una de las claves principales para lograr tus metas.

Para poner en contexto, la motivación es esa ‘fuerza’ que hace que hagamos las cosas, aunque nos apetezca hacerlas en ese momento. Es decir, la motivación hace que nos levantemos a las 5 am para correr 5km todas las mañanas, o también es la voz interior que nos dice ‘No comas esto…’ cuando estas en una dieta.

A pesar de que la motivación es únicamente una idea en nuestra mente, en ocasiones es difícil mantenerla, en especial en los momentos difíciles (que es cuando más se necesita).

¿Cómo mantenernos motivados? En este artículo te daremos 10 claves para mantener tu motivación intacta en todo momento.

[lista n=1] Ten una buena razón

¿Cuál es tu verdadera razón para mantenerte motivado?

Todas tus acciones –sin importar lo pequeñas o banales que sean– tienen una razón de ser. Por ejemplo, analiza tu rutina diaria y verás que muchas de tus tareas cotidianas las haces por ‘algo’.

Ese ‘algo’ es el combustible de la motivación y sin importan que tanto odies esa tarea, si la razón es lo suficientemente buena la harás.

La próxima vez que sientas que te quedes sin motivación, no olvides tus razones. Parece una obviedad, pero de verdad funciona.

[lista n=2] Haz una lista de objetivos y ten un plan

Uno de los mayores ‘asesinos de la motivación’ es sin duda el no tener un rumbo.

Para entender de mejor forma esta idea, imagina un barco perdido en el medio del mar dando vueltas sin tener una dirección clara. ¿Crees que algún día llegue a tierra? La respuesta es simple: No.

Como se mencionó en el punto anterior, sin tener una razón para hacer las cosas es prácticamente imposible mantenerse motivado, así que es fundamental tener objetivos/metas.

Crea una lista de tus metas, algo similar a los famosos ‘propósitos de año nuevo’ que hemos hecho alguna vez en la vida. Por cierto, entre más detallados y específicos sean tus objetivos, más fuerte será la motivación. No lo olvides.

[lista n=3] Intenta crear metas a corto plazo

Otro de los causantes más habituales de la perdida de la motivación.

Es cierto que ‘lo difícil’ que puede ser una meta es puramente subjetivo, es decir, lo que es fácil para ti puede ser difícil para otras personas. Sin embargo, muchas de las metas que por lo general nos marcamos son muy a largo plazo. Por ejemplo, perder 20kg de peso o terminar una carrera universitaria de 5 años.

En el mundo tan acelerado en el que vivimos hoy en día, todo mundo desea logros rápidos y fáciles, por esa razón la mayoría terminan abandonando el gimnasio a las dos semanas luego de inscribirse.

Para evitar este problema, una de las alternativas más efectivas es fragmentar tus metas y convertirlos en objetivos a corto plazo.

Es decir: si buscas perder 20kg, primero proponte perder 1kg a la semana. O si quieres un diploma universitario, márcate el objetivo de pasar el semestre.

Con un poco de práctica verás que el fragmentar las metas te mantendrá motivado siempre. Pruébalo.

[lista n=4] Consigue un ejemplo a seguir

¿Qué es lo que comparten personas como Napoleón Bonaparte, Charles Chaplin, Walt Disney y Michael Phelps? Simple, además de ser personas muy exitosas en sus campos, todos ellos tenían un ejemplo a seguir.

El modelo a seguir de Napoleón Bonaparte fue Alejandro Magno, el de Charles Chaplin fue su maestro de teatro del instituto, el de Disney fue Edison y el de Phelps fue Mark Spitz.

Una de las claves por las cuales es importante tener modelos es que inconscientemente nos damos cuenta que las personas que tanto admiramos son/eran iguales que nosotros. Por lo que te terminarás preguntando: si ellos lo lograron ¿por qué yo no?

[lista n=5] Aprende a lidiar con la procrastinación

La procrastinación, es decir, la acción de postergar todo y nunca terminarlo, es uno de los asesinos de sueños que más le debes de temer.

Además de afectar en la motivación, también interfiere en aspectos como la disciplina y en el enfoque de vida. Por lo que es algo que hay que ponerle bastante atención.

Hay decenas de técnicas para evitar la procrastinación, como por ejemplo la famosa ‘regla de los 15 minutos’ o la ‘Técnica Pomodoro’. Sin embargo, la mejor solución es mejorar la autodisciplina.

[lista n=6] La disciplina puede ser divertida

Hacer tus obligaciones cuando debes hacerlas es algo que desde pequeños hemos estado peleados. O bueno ¿A quién le gustaba hacer la tarea o lavarse los dientes antes de irse a dormir? Probablemente a nadie.

Por fortuna, esas tareas que tanto reusamos en hacer en realidad pueden ser disfrutables. Eso sí, necesitarás primero engañar al cerebro.

Siempre que tengas que hacer algo que consideres ‘aburrido’ o tedioso, pregúntate ¿Hay alguna forma de hacer disfrutable esta tarea? ¿Cómo me puedo divertir?

Por ejemplo, si te propusiste hacer ejercicio, escoge un deporte en vez del gimnasio. O si quieres aprender un nuevo idioma, escucha música o ve películas en ese idioma.

Recuerda, la motivación es 99% actitud.

[lista n=7] Visualiza tus metas

Ya que tienes claros tus objetivos y un camino bien definido, es hora de mantenerlos presentes y no olvidarlos. Para ello está la visualización.

¿Cómo será tu vida cuando logres lo que te propusiste? ¿Qué tal será tu trabajo? ¿A qué lugares viajarías? ¿Cómo serían tus relaciones con los demás? Preguntas de este estilo son un buen punto de partida para hacer volar tu imaginación y recargar las pilas de tu motivación de manera inmediata.

Visualiza tus objetivos (de la manera más detalla posible) al menos un par de minutos a la semana.

[lista n=8] Sé paciente

Como se dice: la paciencia es una virtud que la gente exitosa tiene.

Puede que en un momento las cosas no salgan como las tenías planeado, sin embargo si crees en ti mismo y en lo que estás haciendo no hay impedimento para confiar en que lo vas a lograr.

No lo olvides: Roma no se construyó en un solo día.

[lista n=9] Registra tu progreso

Cuando las metas son complejas o muy a largo plazo, es complicado ver si vamos por el camino correcto. Como se mencionó en puntos anteriores: la incertidumbre puede matar cualquier motivación.

Para comprobar que estamos haciendo lo correcto y que cada vez estamos más cerca de la meta, una buena idea es anotar los pequeños avances que has hecho.

Ese seguimiento a tus progresos es una fuente importante de motivación en momentos en los que creas que estas estancado.

Por cierto, cada logro intenta recompensártelo.

[lista n=10] No tengas miedo, las cosas irán bien

Como dice el dicho: ‘la madre de todas las motivaciones es el miedo’.

El ser humano en promedio tiene más de 50,000 mil pensamientos distintos al día, de los cuales muchos de ellos van a determinar cómo nos irá en el resto de la jornada.

Desafortunadamente son los pensamientos negativos como el miedo y la incertidumbre los que más suelen afectarnos. Si bien, para nuestros antepasados el miedo era un mecanismo primordial para la subsistencia, actualmente muchas ideas que nos aterran están muy alejadas de un peligro real.

El miedo al fracaso, al éxito o al rechazo son muy comunes en la sociedad actual, y si no se controlan pueden dejarnos ‘petrificados’. Entonces ¿Cómo superarlo? Fácil, debes mantenerte positivo en todo momento.

Por cierto, no evites tus miedos, todo lo contrario, velos pasar por tu mente y déjalos irse como si fueran un globo de helio saliendo por la ventana.